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Las personas con Parkinson pueden beneficiarse de siete estrategias para poder caminar

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Neurology · 27 septiembre 2021 08:30


  • Anciano caminando con bastón (SINC/OC).

Varias estrategias pueden ayudar a las personas con Parkinson que tienen dificultad para caminar, pero un nuevo estudio publicado en Neurology muestra que muchas personas nunca han oído hablar de tales estrategias o las han probado.

El estudio también revela que la eficacia de las diferentes estrategias de compensación depende del contexto en el que se utilizan, como en el interior o en el exterior, bajo presión de tiempo o no.

"Sabemos que las personas con Parkinson a menudo inventan espontáneamente 'desvíos' creativos para superar sus dificultades para caminar, con el fin de seguir siendo móviles e independientes", apunta la autora del estudio Anouk Tosserams, del Centro Médico de la Universidad Radboud en Nijmegen (Países Bajos).

"Por ejemplo, la gente camina al ritmo de un metrónomo, imitando la forma de andar de otra persona o contando en su cabeza -explica-. Descubrimos que la gente rara vez está informada de todas las estrategias de compensación. Cuando lo están, las personas suelen encontrar las estrategias que mejor se adaptan a ellas y a sus circunstancias particulares".

Para el estudio, los investigadores encuestaron a 4.324 personas con Parkinson y con impedimentos para caminar. Estos incluyen problemas como el desequilibrio, arrastrar los pies, caerse, tambalearse y quedarse como congelados. De los participantes, el 35 por ciento encontró que sus dificultades para caminar afectaban a su capacidad para realizar sus actividades diarias habituales y el 52 por ciento tuvo una o más caídas en el último año.

La encuesta explicaba las siete categorías principales de estrategias de compensación: indicaciones internas, como caminar contando mentalmente; indicaciones externas, como caminar al ritmo de un metrónomo; cambio de los requisitos de equilibrio, como hacer giros más amplios; alteración del estado mental, que incluye técnicas de relajación; observación de la acción e imágenes motoras, que incluye ver a otra persona caminar; adaptación de un nuevo patrón de marcha, como saltar o caminar hacia atrás; y otras formas de utilizar las piernas, como montar en bicicleta y gatear.

Se explicó cada categoría y se preguntó a los participantes si la conocían, si la habían utilizado alguna vez y, en caso afirmativo, cómo les funcionaba en diversos contextos.

Los investigadores descubrieron que las personas con Parkinson utilizan habitualmente estrategias de compensación de la marcha, pero no son conscientes de las siete estrategias. Por ejemplo, el 17 por ciento de las personas nunca había oído hablar de ninguna de estas estrategias, y el 23 por ciento nunca había probado ninguna de ellas. Solo el 4 por ciento conocía las siete categorías de estrategias de compensación. La persona media conocía tres estrategias.

Aparte del uso de ayudas para caminar y de las alternativas a la marcha, la estrategia más conocida era la de las señales externas, como escuchar un metrónomo, que conocía el 47 por ciento de los encuestados. Le sigue el estímulo interno, conocido por el 45 por ciento. La observación de la acción y las imágenes motoras fueron la categoría menos conocida, con un 14 por ciento.

Para cada estrategia, la mayoría de las personas que la probaron dijeron que tuvo un efecto positivo. Por ejemplo, el 76 por ciento  dijo que cambiar el requisito de equilibrio tuvo un impacto positivo, mientras que el 74 por ciento manifestó que alterar su estado mental lo hizo.

Sin embargo, los investigadores también descubrieron que las estrategias funcionaban de forma diferente según el contexto en el que la persona las utilizaba. Las señales internas, por ejemplo, parecían muy eficaces durante el inicio de la marcha, con un 73 por ciento de éxito. Solo el 47 por ciento encontró útil esa táctica cuando se trataba de dejar de caminar.

Del mismo modo, la visualización de los movimientos tuvo una tasa de éxito del 83 por ciento cuando las personas la utilizaron caminando al aire libre. Solo tuvo un 55 por ciento de éxito cuando la gente la utilizó para desplazarse por un espacio estrecho.

"Nuestros hallazgos sugieren que un enfoque de 'talla única' no funciona, porque diferentes contextos pueden requerir diferentes estrategias, o porque los individuos simplemente responden mejor a una estrategia en comparación con otra -apunta Tosserams-. Tenemos que ir un paso más allá y enseñar a la gente todas las estrategias de compensación disponibles, por ejemplo a través de una plataforma educativa en línea dedicada. Esto podría ayudar a cada persona con Parkinson a encontrar la estrategia que mejor le funcione".

Referencia: Neurology. 2021;10.1212/WNL.0000000000012633. doi:10.1212/WNL.0000000000012633

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