Información de la revista

Las vacunas de Moderna y Pfizer-BioNTech preparan a los linfocitos T para combatir contra las variantes del coronavirus

Compartir

Eurekalert · 02 julio 2021 09:00

Investigadores estadounidenses del Instituto de Inmunología de La Jolla destacan la importancia de la reactividad cruzada de estas células para detener los casos graves de COVID-19.

Investigadores del Instituto de Inmunología de La Jolla (Estados Unidos) han descubierto que los linfocitos T de personas que se han recuperado de la COVID-19 o que han recibido las vacunas Moderna o Pfizer-BioNTech siguen siendo capaces de reconocer distintas variantes consideradas preocupantes del SARS-CoV-2.

Su nuevo estudio, publicado en Cell Reports Medicine, muestra que tanto los linfocitos T cooperadores CD4+ como los linfocitos T asesinos CD8+ pueden seguir reconociendo las formas mutadas del virus. Esta reactividad es clave para la compleja respuesta inmunitaria del organismo al virus, que permite al cuerpo eliminar las células infectadas y detener las infecciones graves.

"Este estudio sugiere que el impacto de las mutaciones encontradas en las variantes que nos preocupan es limitado -afirma Alessandro Sette, autor principal del estudio-. Podemos suponer que los linfocitos T seguirían estando disponibles como línea de defensa contra la infección viral".

Los investigadores subrayan que el estudio solo aborda la forma en que los linfocitos T del organismo responden a las variantes de interés (VOC) y que varias de estas variantes están relacionadas con niveles más bajos de anticuerpos que combaten el virus.

El estudio actual incluye datos sobre cuatro de las VOC más prevalentes. Los trabajos en curso se han ampliado a un panel más amplio de variantes, incluida la variante Delta (B.1.617.2 o india), que se hizo prevalente después de iniciarse este estudio. El equipo también ha establecido relaciones con más de 20 laboratorios diferentes de todo el mundo para ayudar a controlar la reactividad de los linfocitos T a las COV.

"Estas variantes siguen siendo motivo de preocupación, pero nuestro estudio demuestra que, aunque haya una disminución de los anticuerpos, como han demostrado otros estudios, los linfocitos T no se ven afectados en gran medida", afirma la investigadora Alba Grifoni.

Este estudio se publicó como preprint en marzo de 2021. Los hallazgos fueron destacados por el director de los Institutos Nacionales de Alergia y Enfermedades Infecciosas (NIAID) de Estados Unidos, Anthony Fauci, en una rueda de prensa en la Casa Blanca el 31 de marzo. "Estamos aprendiendo cada vez más que estos linfocitos T CD4+ y CD8+ son muy importantes, en el sentido de que reaccionan de forma cruzada contra ciertas variantes virales", dijo Fauci.

En el tiempo transcurrido desde la publicación del artículo, los investigadores casi triplicaron su cohorte de pacientes y realizaron un método adicional de análisis estadístico riguroso. "También hemos añadido una cohorte de donantes no expuestos", comenta la primera autora del estudio, Alison Tarke.

Para el nuevo estudio, los investigadores analizaron los linfocitos T de tres grupos diferentes: personas que se habían recuperado de la COVID-19, personas que habían recibido las vacunas Moderna o Pfizer-BioNTech, y personas nunca expuestas al SARS-CoV-2 (a partir de muestras tomadas antes de la pandemia).

Es probable que tanto los sujetos recuperados como los vacunados tengan linfocitos T que reconozcan el "linaje ancestral" del SARS-CoV-2. Esta fue la cepa original que surgió al principio de la pandemia; sin embargo, el virus ha mutado desde diciembre de 2019, y se han identificado varias variantes como COV.

La pregunta era si las personas con linfocitos T entrenados para reconocer la cepa ancestral también reconocerían las nuevas variantes. Los investigadores probaron las respuestas de los linfocitos T de los grupos de donantes contra cuatro VOCsprominentes: Alfa (B.1.1.7), Beta (B.1.351), Gamma (P.1) y Épsilon (B.1.427/B.1.429).

Descubrieron que tanto los individuos vacunados como los pacientes recuperados tenían linfocitos T de reacción cruzada que podían dirigirse a estas variantes. Se trata de una buena noticia para cualquiera que haya recibido una de las dos vacunas de ARNm y para cualquiera que se haya recuperado de cualquier variante del virus.

"Con este estudio, el mensaje subyacente es optimista -añade Tarke-. Al menos, en lo que respecta a la respuesta de los linfocitos T, su sistema inmunitario sigue siendo capaz de reconocer estas nuevas variantes y sus linfocitos T podrán responder".

Ahora se han presentado resultados similares que informan de una reactividad de los linfocitos T en gran medida no afectada a través de estudios independientes publicados en Nature y Science Immunology.

El coautor del estudio, Shane Crotty, afirma que esta investigación pone de manifiesto la importancia de contar con los linfocitos T para combatir el SARS-CoV-2. "Las vacunas contra la COVID-19 hacen un trabajo fantástico al producir anticuerpos que detienen las infecciones por el SARS-CoV-2, pero algunas de las vacunas lo hacen peor a la hora de frenar las infecciones de las variantes. Se puede pensar en los linfocitos T como un sistema de reserva: si el virus supera los anticuerpos, si se dispone de linfocitos T de la vacuna, es probable que estos puedan detener la infección por la variante del coronavirus antes de que se produzca la infección".

Referencia: Cell Rep Med. 2021 Jul 1. doi: doi.org/10.1016/j.xcrm.2021.100355

Noticias relaccionadas

Investigadores de Estados Unidos han analizado las características de la enfermedad en 16 sujetos que se infectaron tras haber recibido una o dos dosis de las vacunas de ARNm de Pfizer o Moderna.

Un estudio llevado a cabo por investigadores del CIBERESP muestra que las vacunas de Pfizer-BioNTech y Moderna también han prevenido las hospitalizaciones de estas personas en un 88 por ciento.

Medicine

Suscríbase a la newsletter

¿Es usted profesional sanitario apto para prescribir o dispensar medicamentos?